El Amor -Khalil Gibran-

Cuando el amor os llame, seguidlo.

Y cuando su camino sea duro y difícil y cuando sus alas os envuelvan, entregaos, aunque la espada entre ellas escondida os hiriera.

Y cuando os hable, creed en él. Aunque su voz destroce nuestros sueños, tal cómo el viento del norte devasta los jardines. Porque, así como el amor os corona, así os crucifica.

Así como os acrece, así os poda.

Así como asciende a lo más alto y acaricia vuestras más tiernas ramas que se estremecen bajo el sol, así descenderá hasta vuestras raíces y las sacudirá en un abrazo con la tierra.

Khalil Gibran por F. Holland Day, 1896.

Khalil Gibran por F. Holland Day, 1896.

Como trigo en gavillas él os une a vosotros mismos.

Os desgarra para desnudaros.

Os cierne para libraros de vuestras coberturas.

Os pulveriza hasta volveros blancos.

Os amasa, hasta que estéis flexibles y dóciles.

Y luego os asigna a su fuego sagrado, para que podáis convertiros en sagrado pan para la fiesta sagrada de Dios.

Todo esto hará el amor en vosotros para que podáis conocer los secretos de vuestro corazón y convertiros, a través de ese conocimiento, en un fragmento del corazón de la Vida.

Pero si en vuestro miedo, buscáis solamente la paz y el placer del amor, entonces, es mejor que cubráis vuestra desnudez y os alejéis de sus umbrales hacia un mundo sin primaveras donde reiréis, pero no con toda vuestra risa, y lloraréis, pero no con todas vuestras lágrimas.

El amor no da nada más a sí mismo y no toma nada más que de sí mismo.

El amor no posee ni es poseído, porque el amor es suficiente para el amor.

Cuando améis no debéis decir: “Dios está en mi corazón“, sino más bien: Yo estoy en el corazón de Dios.”

Y pensad, que no podéis dirigir el curso del amor porque si él os encuentra dignos, dirigirá vuestro curso.

El amor no tiene otro deseo que el de realizarse.

Pero, si amáis y debe la necesidad tener deseos, que vuestros deseos sean éstos:

Fundirse y ser como un arroyo que canta su melodía a la noche.

Saber del dolor de la ternura en demasía.

Ser herido por nuestro propio conocimiento del amor. Y sangrar voluntaria y alegremente.

Despertad al amanecer con un alado corazón y dar gracias por otro día de amor.

Descansad al mediodía y meditad el éxtasis de amar.

Volved al hogar con gratitud al atardecer y dormid con una plegaria por el amado en el corazón y una canción de alabanza en los labios.

~Khalil Griban~


 

Fragmento del libro “El Profeta” de Khalil Gibran, escritor, poeta y artista libanés (6 enero 1883 – 10 abril 1931) nacido en Bsharri que pronto emigró con su familia a EEUU. En el mundo árabe, Griban está considerado como un rebelde político y literato. Es el tercer poeta más vendido a nivel global, después de Shakespeare y Lao-Tzu. 


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