El Valor de la Ilusión

Ilusión, humano tesoro. ilusión 2

Apasionante ilusión, aquella con la que siempre debiéramos convivir. Sin ilusión la vida no es #Vida. Sin ilusión no somos nada más que un puñado de zombies autómatas.

Hace un tiempo, da lo mismo cuánto, por un instante se me congeló la sangre. Siempre he sido una persona sin demasiado o más bien nulo espacio en su #Vida para los miedos y, sin embargo, la gráfica de mi existencia humana había estado sufriendo tantos altibajos que, en ese breve instante de plena consciencia, reparé en que llevaba un tiempo viviendo demasiado absorbida por esos caprichos no encargados que te trae el día a día y sin ilusiones específicas. Me aterró. Paré. Contemplé. Decidí que eso tenía que terminar YA. Yo nací con mucha ilusión y, ya pronto, hará medio siglo que he estado conviviendo con ella, siempre bien agarraditas de la mano. Yo no concibo mi #Vida sin #ilusiones y tengo que decir que me despierta una enorme compasión ver a mi alrededor tantísimas personas que queman sus horas, días, meses, años sumergidos en una logística patológica de ningún valor y muy pocas ilusiones en la #Vida. Yo no quiero hacerle tamaño flaco favor a la mía, malgastándola en la pura logística del día a día y tú, tampoco debieras. 

La vida no tiene sentido, se lo das tú con lo que hagas, con lo que te apasiones, con tus ilusiones. Tú construyes el Universo a tu medida.

~Walter Riso~

Hace un par de semanas muchas personas hacían propósitos para este año que acaba de comenzar, igual que los hicieron todos los anteriores. La magia de la Navidad y ese “nuevo” calendario parecen dar a las personas el ímpetu de “venga, vamos a hacer, a no hacer, a dejar, a comenzar…” y a los dos días se les olvida y la vida vuelve a ese rutinario aburrimiento feroz que destruye todo a su alrededor. Hace unos veinte años, con la aparición de Internet en nuestras vidas, comenzamos a multiplicar a la enésima potencia nuestra confusión. Estamos rodeados de todo tipo de distracciones externas, contaminación para nuestra salud y para nuestros sentidos: El CO2, los ruidos, la publicidad, la tecnología, las novedades continuas, el si no eres alto, delgado, guapo, metro o metra sexual no sé que narices haces en este planeta … y tanto es así, que todos, incluso aquellos sin demasiada cultura artística, ya conocemos a Edvard Munch mejor que a nosotros mismos. ¡Cómo! ¿que a ti no te suena? Sí, claro que lo conoces… el artista noruego que en 1893 pintó el cuadro que dos siglos más tarde se convertiría en un icono diario para muchas de esas almas perdidas que vagan por la Bellísima Tierra sin enterarse de la misa la mitad pero totalmente absortas en las pantallas de sus muchos gadgets e ignorando que lo más valioso que tienen, se les está pasando en balde. El Grito

¿Te imaginas tener en tu agenda DIARIA objetivos tan alcanzables como planificar con ilusión, saludar con ilusión, agradecer con ilusión, amar con ilusión, perdonar con ilusión, trabajar con ilusión?

Estoy convencida de que si cada mañana al despertar nos recordásemos conscientemente a nosotros mismos que vamos a vivir el día con ilusión, agradecimiento y la sonrisa bien puesta, incluso mejoraríamos nuestra salud y talla. Siempre contemplo con curiosidad a los niños. Me encanta ese desparpajo apasionado con el que viven tan intensamente cada minuto del día y me hace contemplar también el ¿qué nos pasa a lo largo de la vida para anularlo? Imagino que inconscientemente vamos cargando la mochila de piedras que no llegamos a sacar y lanzar al río y poco a poco achicamos nuestra verdadera grandeza y engrandecemos nuestras calamidades.

La edad arruga la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma.

~Albert Schweitzer~

yo soy el pilotoAdmiro profundamente a esas personas que en el invierno de sus vidas siguen manteniendo el ánima (Alma) de aquellos jóvenes que fueron y siguen siendo.  Hace poco recordaba con cariño un vuelo a Nueva York en 1994, en el que tuve el gran honor de sentarme al lado de la que resultó ser Betty Condem, autora de grandes guiones para Broadway y Hollywood, “Bailando bajo la lluvia” entre otros muchos. La señora Condem transpiraba la pasión e ilusión de una veinteañera. Me fascinó. Al igual que con cariño admiro a Jean Veloz quien a sus ya noventa y muchos años sigue bailando Swing como cuando era una jovencita o a esa anciana de, probablemente, la misma edad de Jean Veloz, que vive en la residencia de ancianos de al lado de casa y cada mañana se peina y maquilla como la mismísima Estrellita Castro. Sin embargo, esta mañana escuchaba con tristeza y compasión a Fernando Fernández-Savater decir que desde que su esposa murió él ya no vive, sobrevive.

Yo de mayor seré como ellas y tú ¿cómo serás?

 

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